Horarios nocturnos, caja llena y terraza sin vigilar son las principales vulnerabilidades identificadas por los ladrones en la hostelería, según ADT

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En el periodo estival, la hostelería afronta su mejor trimestre del año y su mayor riesgo de seguridad. La concentración de dinero en efectivo, múltiples accesos y personal poco familiarizado con los protocolos de seguridad son los factores que amplifican la fragilidad del sector

El verano es la temporada más importante del año para la hostelería española. En 2025, España recibió cerca de 42 millones de turistas entre junio y septiembre, según el INE, y las previsiones de Turespaña auguran un crecimiento en la llegada de visitantes. Esto convierte a este periodo en el de mayor actividad para los más de 300.000 establecimientos hosteleros del país.

Sin embargo, también coincide con una época de mayor exposición al riesgo para el sector. Si bien la hostelería ha reducido su peso en el total de incidentes de seguridad registrados por la Central Receptora de Alarmas de ADT, una de las empresas líderes en alarmas y seguridad electrónica, (del 11% en 2024 al 7,34% en 2025), el trimestre julio-septiembre sigue concentrando la mayor actividad de seguridad del año para bares, pubs y restaurantes. Un dato que refleja que la inversión en seguridad funciona, pero los establecimientos que aún no han adoptado sistemas profesionales afrontan el verano con una exposición sensiblemente mayor.

Un sector con vulnerabilidades estructurales que el ladrón tiene identificadas
Y es que la hostelería presenta una combinación de factores que la convierten en un objetivo principal, especialmente durante la época estival. Además de tener actividad durante el día, también funcionan en horarios nocturnos, concentran dinero en efectivo de forma recurrente y su dinámica de servicio, con alta afluencia de público y múltiples puntos de acceso (incluidas terrazas y accesos secundarios difíciles de vigilar una vez cerrado el establecimiento), complican el control de quién entra y sale del local. Además, en algunos locales, el cierre se produce en horas de madrugada.

Así mismo, el sector suele contar personal eventual, para cubrir el pico de trabajo durante los meses de verano, y que tiene una menor familiaridad con los protocolos de seguridad. Además, los locales de temporada suelen carecer de sistemas de seguridad consolidados, debido a su carácter de actividad puntual.

Todo ello provoca que se reúnan las condiciones que los ladrones, tanto oportunistas como organizados, tienen perfectamente identificadas para cometer sus actividades delictivas.

José González Osma, director general de ADT, explica que «la hostelería es uno de los sectores que más claramente refleja la lógica del delincuente organizado, ya que actúa donde el riesgo es bajo y la recompensa es alta. Un local que cierra de madrugada con efectivo en caja, personal que lleva horas trabajando y una terraza que da a la calle es, desde esa perspectiva, un objetivo previsible. Los datos muestran que este patrón se intensifica en verano, cuando todos esos factores se amplifican a la vez. La pregunta que debe hacerse cada hostelero no es si puede ser víctima de un robo, sino si su sistema de seguridad está preparado para responder cuando ocurra».

5 medidas para proteger el negocio sin interferir en la operativa diaria
Frente a este escenario, los expertos en seguridad de ADT recomiendan adoptar medidas adaptadas a las particularidades del sector, con soluciones que operan en los mismos horarios que el negocio, que se ajustan a la alta rotación del personal y que protegen los nuevos perímetros que crean las terrazas de verano, sin comprometer la operativa ni la experiencia del cliente:

  • Armado y desarmado controlado con gestión remota. Los sistemas de seguridad inteligente permiten gestionar la activación de la alarma desde el móvil, recibir alertas en tiempo real y controlar el estado del negocio a cualquier hora. La gestión por franjas horarias y la asignación de códigos individuales elimina el olvido de armar el sistema en el momento de cierre, uno de los riesgos más frecuentes en hostelería. Además, permite detectar si alguien arma o desarma el sistema fuera de los horarios habituales, algo especialmente relevante en establecimientos con alta rotación de personal.
  • Protección del perímetro exterior y terrazas. La ampliación de terrazas en verano exige extender la protección más allá del interior del local. Los detectores perimetrales monitorizan estos espacios una vez cerrado el establecimiento, generando una alerta inmediata ante cualquier presencia no autorizada. Además, pueden integrarse con sistemas de videovigilancia y control de iluminación para reforzar la disuasión, mejorar la capacidad de respuesta y garantizar una protección continua en las zonas más expuestas.
  • Videovigilancia inteligente con analítica de IA. Los sistemas modernos incorporan tecnología de inteligencia artificial capaz de distinguir personas de animales o vehículos, detectar comportamientos sospechosos y vigilar puntos vulnerables. Con la video inteligencia integrada en el sistema de alarma, es posible establecer zonas de seguridad y recibir alertas si alguien accede a ellas.
  • Botón de atraco para situaciones de emergencia. Los establecimientos hosteleros no solo están expuestos a robos con fuerza una vez cerrados, también pueden ser víctimas de atracos con intimidación o violencia durante el servicio, especialmente en zonas de alta afluencia turística y en horario nocturno. El botón de atraco es un dispositivo fijo conectado directamente con la CRA que, al ser accionado de forma discreta por el empleado, alerta a la Policía de forma inmediata sin necesidad de realizar ninguna llamada.
  • Conexión a Central Receptora de Alarmas (CRA). Un sistema de alarma conectado a una CRA profesional garantiza que cualquier intrusión sea detectada y comunicada a las fuerzas de seguridad de forma inmediata, independientemente del horario de cierre y en cualquier día y hora.

«Para un bar o restaurante, el verano es a la vez el mejor y el más exigente trimestre del año. En ADT entendemos que la seguridad no puede convertirse en un obstáculo para la operativa del negocio. Por eso, nuestras soluciones están diseñadas para proteger sin interferir con el fin de que el propietario centre su atención en sus clientes con la certeza de que, cuando cierre la puerta de madrugada, su negocio sigue estando protegido», añade José González Osma, director general de ADT.

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