Humanizar la medicina es uno de los grandes desafíos que tienen los sistemas de salud, y encontrar médicos humanistas y vocacionales es como buscar una aguja en un pajar
Hacer un recorrido por España y conocer a los 20.000 centenarios lleva su tiempo y si se hace recorriendo el mundo en busca de los 700.000 tiene más mérito. «Tan solo un médico de renombre mundial como el infatigable y reputado cardiólogo Manuel de la Peña Alonso-Araujo realiza este tour interminable, motivo por el cual hace unos días la Academia de la Diplomacia del Reino de España lo distinguió como ‘Embajador de la salud y de la vida’ por su dedicación, compromiso y excelencia médica por su labor investigadora y, especialmente, por la revelación del yacimiento de los supercentenarios» explican desde el Instituto Europeo.
Y en esta misma gala también fueron galardonados los del Río por haber logrado convertir su conocida canción La Macarena en un himno internacional. La prestigiosa Academia de la Diplomacia del Reino de España está presidida por Santiago Velo de Antelo, su vicepresidente es José Carlos Ruiz Verdejo y el presidente de Honor es el Duque de Calabria, Pedro de Borbón Dos Sicilias y Orleans.
En el evento destacó el gran discurso del presidente de la Junta de Embajadores de la Academia, el prestigioso embajador Rafael Fernández Pita, que ha tomado el relevo en el cargo del Embajador Eduardo de Laiglesia y del Rosal, marqués de Villafranca del Ebro y destacado académico de número de la Academia de la Diplomacia.
Estas distinciones fueron entregadas en la Gala de esta Academia rodeados de destacados miembros de la diplomacia y en la que se hizo el nombramiento de nuevos académicos como fueron los nuevos cónsules generales para Andalucía y Extremadura de Portugal, Perú y Rumanía. También nombraron al decano del Cuerpo Consular de Málaga; al cónsul honorario de Armenia y fueron admitidos varios cónsules honorarios de las Islas Baleares, Málaga y Sevilla.
Un legado de conocimiento de los supercentenarios
Este legado de conocimientos se recoge en la obra maestra del doctor De la Peña, la Guía para vivir sanos 120 años, un superventas gracias a que relata historias reales y llenas de ternura a través de entrevistas clínicas, realizadas por este gurú de la longevidad, impregnadas de un gran humanismo que resulta paradigmático.
En este libro relata la vida de Jeanne Calment, una mujer que mantuvo una vida muy activa y vivió hasta los 122 años, así como de las personas más longevas de la historia como la japonesa Kane Tanaka, que vivió hasta los 119 años; la americana Sarah Knauss, que murió a los 119, la monja francesa Lucile Randon, que falleció a los 118 años y la historia de Inah Canabarro Lucas, que a sus 116 años, es en la actualidad la más longeva del mundo. Entre los hombres más longevos del mundo, destacan el japonés Jirôemon Kimura, que vivió hasta los 116 años, el venezolano Juan Vicente Pérez Mora, que vivió hasta los 114 años y el extremeño Francisco Núñez Olivera, que falleció con 113 años.
Es despectivo usar las palabras viejo y anciano
En este sentido, este doctor, cum laude en medicina, considera despectivo y muy feo hablar de viejos/as o ancianos/as, motivo por el cual en su libro promueve dejar de usar esta estas palabras y sustituirlas por persona longeva, ya que este trato genera igualdad y respecto.
El de los supercentenarios es un estudio de investigación que empezó De la Peña por obligación, pero en el que se quedó atrapado por vocación médica y con el que actualmente disfruta tomándoles la tensión y la frecuencia cardiaca a las personas de 112 años y más, valorando su saturación de oxígeno, examinando si su corazón tiene pausas o latidos irregulares, observando si la dosis de medicación que toman es la adecuada, explorando a este tipo de personas (que son todas flacas), conociendo las claves de una microbiota que favorece su longevidad, valorando la influencia de sus niveles en sangre de vitamina D,b12,glucosa y LDL colesterol y estudiando un sinfín de parámetros médicos. De la Peña, subraya que en todos ellos la clave es que su colesterol está en 120 y su tensión en 120, lo que les permite vivir sin riesgo de ictus ni de infartos, y sobre todo sin riesgo de perder la cabeza. Y es algo en lo que insiste mucho cuando comparte con ellos sus experiencias con otro supercententarios.
El descubrimiento de un yacimiento de supercentenarios
Un detalle relevante es que la mayoría de las personas no sabían de la existencia de personas que tuvieran 117 años como María Branyas ni nadie se imaginaba que vivieran personas a estas edades. Entre la comunidad de supercentenarios ellos mismos se creían que estaban solos porque no sabían que había otras personas que también llegaban a su edad, hasta que llegó el afamado doctor y les contó sus tiernos relatos con nombre y apellidos de las personas a las que estaba conociendo, entre las que destaca Angelina Torres, que a sus 112 años es la persona más longeva de España. Algo conmovedor que pone de manifiesto, según sus propias palabras, la importancia de la conexión social.
«El doctor de la Peña, que se mueve como pez en el agua entre la alta sociedad, más conocido como el médico de la beautiful people, afirma que los supercentenarios le han contagiado de serenidad, espiritualidad y de fe, motivo por el cual les regala un rosario y les invita a un chocolate con churros. Todo lo cual constituye el acicate para seguir adelante, y de forma imbatible, con su tour de entrevistas clínicas y en búsqueda activa de supercentenarios vivos».
Por último, «lo que es verdaderamente admirable es el liderazgo médico que ejerce entre la comunidad científica donde su poder de influencia está logrando cambiar la percepción de las personas longevas para que reciban la mejor asistencia sanitaria y no les falte nada de nada hasta el último día de su existencia y lo dice, ni más ni menos, un emblemático líder mundial de la longevidad».
El sabio español de la longevidad
El renombrado doctor Manuel de la Peña, es célebre por su vasta experiencia en cardiología y longevidad. Además de su rol como profesor de cardiología, escritor, cum laude en medicina y académico, de la Peña es un reconocido gurú de la longevidad, presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y director de la cátedra del corazón y longevidad. Ha recibido prestigiosos galardones como la Insignia de Oro de la Asociación de Pacientes Coronarios (APACOR) con la Medalla de Bronce de la Sociedad de Estudios Internacionales (SEI), el premio Escultura Donante-Receptor de la Asociación Española de Trasplantados de Corazón.
El Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, bajo el liderazgo del doctor De la Peña, se ha convertido en un referente mundial en el estudio de la longevidad y la mejora de la calidad de vida. Con iniciativas que reúnen a Premios Nobel, ministros y expertos internacionales, esta institución impulsa proyectos de investigación que integran ciencia, tecnología y humanismo.